Diferencias entre certificación, verificación y buenas prácticas

24 feb 2025

En el entorno actual, las empresas deben ir más allá de los requisitos básicos para destacarse en un mercado cada vez más competitivo. Cumplir con normativas, demostrar responsabilidad ambiental o garantizar la calidad en cada proceso es una necesidad estratégica. Los términos certificación, verificación y buenas prácticas son comunes en este contexto, pero ¿en qué se diferencian realmente? ¿Y cómo pueden contribuir a tu éxito?

En DEKRA Certificación, entendemos que cada organización tiene necesidades únicas. Por eso, ofrecemos servicios personalizados que van desde la certificación de sistemas de gestión hasta la verificación de huella de carbono, asegurando que cada empresa no solo cumpla con las normativas, sino que también logre un posicionamiento superior en su sector. A continuación, te explicamos las diferencias clave entre estos conceptos y cómo podemos ayudarte a aprovecharlos al máximo.

¿Qué es la certificación?

La certificación es un proceso formal mediante el cual una entidad independiente, como DEKRA Certificación, evalúa y confirma que un sistema, proceso, producto o servicio cumple con los requisitos establecidos en una norma específica. Este proceso culmina con la emisión de un certificado que otorga a tu empresa la validación oficial de su cumplimiento, y le otorga credibilidad en el mercado.
Por ejemplo, ISO 9001 establece los estándares para un sistema de gestión de la calidad, lo que puede ayudar a tu empresa a mejorar la eficiencia operativa, garantizar la satisfacción del cliente y aumentar su competitividad. Esto es ideal para empresas de todos los tamaños, desde pequeñas hasta grandes corporaciones, en sectores como servicios y comercio e industria manufacturera.
En cuanto a la ISO 50001, es un estándar de gestión de la energía, permite mejorar la eficiencia energética y reducir el consumo de energía. Es recomendable para empresas de sectores industriales o de servicios con grandes necesidades energéticas, como fábricas, plantas de energía o instalaciones comerciales.
Por otro lado, ISO 27001 se enfoca en la seguridad de la información, protegiendo los datos sensibles de la empresa. Este es un estándar esencial para empresas en sectores como tecnología, servicios financieros, consultoría o cualquier negocio que maneje grandes volúmenes de datos confidenciales.
En resumen, las certificaciones:
  • Otorgan credibilidad y respaldo ante clientes, socios y autoridades.
  • Son obligatorias en algunos sectores, como la ISO 45001 (seguridad y salud en el trabajo) en industrias de alto riesgo, pero voluntarias en otros, dependiendo de la naturaleza del negocio.
  • Ayudan a mejorar la reputación y competitividad de tu negocio al mostrar un compromiso real con la calidad, la seguridad y el medio ambiente.

¿Qué implica la verificación?

A diferencia de la certificación, la verificación se centra en comprobar la precisión y fiabilidad de los datos, documentos o declaraciones de una empresa. Este proceso tiene especial relevancia cuando se trata de cumplir con normativas ambientales, sociales o de responsabilidad corporativa, como las relacionadas con la huella de carbono o la Certificación de Ahorro Energético (CAE).
Por ejemplo, si tu empresa declara que ha reducido sus emisiones de gases de efecto invernadero, una verificación de la huella de carbono según ISO 14064 garantiza que esos datos sean precisos y transparentes. Esta verificación es vital para empresas que quieren demostrar su compromiso con la sostenibilidad, especialmente en sectores como la industria, la automoción y la energía.
De manera similar, la verificación CAE verifica que tu organización ha llevado a cabo un ahorro de energía concreto con una actuación concreta, lo que es importante para cumplir con regulaciones estipuladas sobre eficiencia energética. Empresas en sectores como el inmobiliario, la manufactura, el transporte y los servicios públicos suelen requerir esta verificación.
Las verificaciones:
  • Aseguran la exactitud de datos y cumplen con las normativas vigentes.
  • Mejoran la confianza de clientes e inversores al validar la información presentada.
  • Son clave para cumplir con regulaciones ambientales y sociales.

Buenas prácticas: ¿de qué se trata?

Las buenas prácticas son guías, estándares o protocolos que, aunque no siempre son obligatorios, garantizan que las operaciones de una empresa se realicen de manera óptima, segura y eficiente. Adoptar buenas prácticas ayuda a asegurar que los productos o servicios no solo cumplan con las normativas, sino que también superen las expectativas del mercado.
Un ejemplo en este ámbito es la ISO 22716, que ofrece una guía de buenas prácticas de fabricación (BPF) específicamente para la industria cosmética. Esta norma establece procedimientos claros para la fabricación, almacenamiento y distribución de productos cosméticos, asegurando que estos cumplan con estrictos controles de calidad, higiene y seguridad. Implementar estas buenas prácticas no solo aumenta la calidad del producto, sino que también facilita el cumplimiento de las regulaciones internacionales y mejora la percepción del consumidor sobre la marca.
En resumen, las buenas prácticas:
  • Son guías que aseguran eficiencia, calidad y cumplimiento.
  • Se aplican en sectores donde los riesgos son elevados o los estándares de calidad son muy exigentes, como la fabricación de cosméticos.
  • Contribuyen a mejorar la competitividad y la percepción de la empresa en el mercado.

¿Cómo elegir el servicio adecuado para tu organización?

Aunque certificación, verificación y buenas prácticas son servicios distintos, muchos sectores requieren una combinación de ellos para lograr la excelencia operativa y el cumplimiento normativo. Por ejemplo, una empresa que tiene un sistema de gestión certificado bajo ISO 14001 (gestión ambiental) podría necesitar realizar una verificación de su huella de carbono para cumplir con las normativas de emisiones de su región. Por otra parte, un fabricante de productos cosméticos podría beneficiarse de una guía de buenas prácticas para garantizar la calidad y seguridad de sus productos, mientras obtiene la certificación ISO 9001 para reforzar su gestión de calidad global. O una planta industrial que busca mejorar su eficiencia energética puede obtener la certificación ISO 50001 y luego verificar los ahorros logrados mediante CAE.
En DEKRA Certificación, trabajamos de cerca con cada cliente para identificar qué combinación de servicios es la más adecuada para sus necesidades y objetivos. Ya sea que busques obtener una certificación, verificar tus datos o implementar buenas prácticas, te ayudamos a elegir el camino que te permita destacar.

¿Por qué elegir DEKRA Certificación como tu aliado?

DEKRA Certificación no solo cuenta con una vasta experiencia en la certificación y verificación de procesos, sino que también tiene un profundo conocimiento en las normativas internacionales más relevantes. Nuestra misión es ayudarte a navegar en el complejo panorama regulatorio y a obtener los resultados más beneficiosos para tu negocio.
Lo que nos diferencia es:
  • Un equipo altamente especializado en normas internacionales de diversos sectores.
  • Procesos rigurosos y transparentes que aseguran la fiabilidad y validez de tus certificaciones y verificaciones.
  • Soluciones adaptadas a tus necesidades específicas, ayudándote a obtener un posicionamiento destacado en tu industria.
Confía en DEKRA para acompañarte en cada paso hacia el cumplimiento normativo, la mejora continua y la optimización de tu competitividad. ¡Contacta con nosotros y comienza a transformar tu organización!